Mucho se ha hablado del precio de los barcos... yo me quedo con una frase de un señor muy inteligente que dijo que nunca sabes lo que vale algo hasta que lo pones en venta... y entonces ... vale lo que quieran pagar por ello. No tiene porqué ser lo que tu creas que vale ni tampoco se tiene porqué aceptar lo que te ofrecen.
Al final todo depende de las ganas de vender o de comprar que se tengan... el que tiene muchas ganas o necesidad de vender el barco, acabará reduciendo el precio incluso más de lo que tenía pensado... y muchas veces, el que tiene muchas ganas de comprar un barco, acaba gastando más de lo que tenía previsto... necesidad de comprar? un barco? eso no existe... nadie necesita un barco... pero el que lo quiere comprar, lo desea de un modo totalmente apasionado.
Señores, ante el vicio de pedir está la virtud de negar... de negarse a pagar un precio excesivo, de negarse a aceptar una oferta excesivamente baja... nadie nos obliga a comprar ni a vender... puede que necesitemos vender... pero en ese caso, por desgracia, estaremos a los pies de los caballos y no podemos pensar que el que nos hace una oferta a la baja es un filibustero... simplemente está intentando comprar lo más barato posible. Acaso no se acuerda nadie de los tiempos de bonanza en que nadie rebajaba un duro y todo el mundo pretendía ganarle dinero al barco? Yo estoy harto de oír a gente presumir de que, depués de x años, han cobrado más de lo que pagaron... y de gente que presume de haber comprado muy por debajo del precio de mercado... al final, ni tanto ni tan poco.
Es muy sencillo si no te gusta el precio que te piden, haz una oferta, el no ya lo tienes... si no te gusta el precio que te ofrecen, haz una contraoferta... el no ya lo tienes... y no hay por qué enfadarse con nadie.
Ostras... vaya ladrillo!!! Perdonad y aceptadme unas



para enjuagarlo.