Vayan unas rondas para todos los cofrades.
Navego en un río, que es lo mas parecido a un embalse o a un pantano, pero con la particualridad de poder desembocar en mar abierto.
En aguas sin olas las velocidades del barco son mayores, vientos de fuerza seis se pueden aguantar sin miedo con un barco de seis metros y te permite aprender a virar muy rapidamente, puesto que no te queda mas remedio que virar constantemente. En mi caso el mayor problema son los bajos fondos que te obliga a conocer el lecho del río de memoria y el segundo problema es la velocidad del agua que es suma de la corriente del río y de la marea alcanzando 5 nudos en algunas ocasiones. Dormir en el barco con luna llena y el croar de las ranas y que te despierte la luz del alba con la neblina típica del amanecer, os aseguro, es una experiencia inolvidable.

