Re: Delfin espía desertor.
A mi me acompaño un buen trecho en una salida y a la vuelta, puntual, me esperó en la entrada del náutico. Vino literalmente incrustado entre el fueraborda y la pala del timón. Me dio un sustillo cuando fui a apagarlo y después montó una buena fiesta con el cabo del muerto, la manguera y todo lo qeu pilló a tiro. Una maravilla.
A mi hijo también le alegró una mañana de regatas en el bao. Jugó con ellos, les movía las palas de los timones, les levantaba un patín... eso si, la regata no saben ni como la hicieron.
POr lo visto, algunos se tiraron al agua a jugar con él pero las maneras no son su fuerte. Alguno recibió alguna que otra caricia pelín pasada de fuerza.
En cualquier caso, coincido con masai: encantado de haberlo conocido y esperando su vuelta por aquí.
|