Hola. ¡ qué cierto es todo eso !.
Y nos metíamos 20 en el bar del barrio el sábado por la tarde a ver la peli de vaqueros y solo uno pedía una pichicola. Los demás A MIRAR.
Los hijos de antes, éramos como perrillos agradecidos, dispuestos, fieles, incansables, apreciábamos incluso un cachete porque nos dábamos cuenta de nuestros errores.
Los nuestros son como gatos, ausentes, infieles, dormitantes, exigentes. No hagas mención de levantarles la mano que te ponen la cara como un mapa..( los gatos... ) y si algún día les falta algo, se mean encima de tu mejor colcha. ( ¿ los gatos solo ? )
Magno ( haciendo de psicobiólogo )
