Yo de pequeño no recuerdo haber llevado nunca chaleco... a menos que hiciese rasca, pero sí recuerdo la bronca que me podía caer por salir de la bañera sin permiso mientras navegábamos... y me daba más pavor que caer al mar. Pero eso tampoco es que sea muy ilustrativo porque yo tuve la suerte de que me sacaban a navegar prácticamente antes de saber andar.
Lo que sí me ocurrió fue un caso en que vino un amigo con sus dos hijos, uno de 5 años y el otro de 7, y salimos por la Bahía de Pollensa... hacía mucho viento y como a bordo había chalecos para niños, se los hice poner, aunque con alguna protesta incluso por parte del padre...
El mayor no paraba de corretear a pesar de mi inistencia en que no saliese de la bañera y mi intención de atarlo, a la que se opuso su padre, ... el caso es que al final consiguió caerse al agua... con el barco a 8 nudos... Total, que mi amigo saltó detrás del crío, soltamos escotas, arriamos y recuperamos a los "naufragos"... pero tardamos unos 10 minutos en el proceso. Nocreo que hubiera salido tan bien si el niño, que no era precisamente un buen nadador, no hubiese llevado chaleco.
No volvimos a puerto porque no me apetecía que acabasen de destrozarme el día... pero el niño acabó atado la bitácora incluso a la vuelta con calma chicha y sin olas por la tarde...
Desde entonces, siemrpe que tienen que venir niños en un barco en el que yo soy el patrón, las cosas están muy claritas, y si no les gusta, no suben, proque yo no me quedo en puerto... parece mentira lo que te aclara las cosas un buen susto.



a vuestra salud.