En una parada que hicimos el año pasado en Mazagón nos llámó muchísimo la atención a cuatro chavalines regateando entre ellos con dos zodiac.
Con dos bicheros hicieron palo y verga y con una sábana una vela cuadra. El timón era el remo de la Zodiac.
Ceñir no ceñían mucho pero no veas que control y que instinto marinero. Luego, a través del gallardete, identificamos y tuvimos el placer de conocer a un cofrade de Mazagón: Navarca.
Resultó que los chavales eran sus hijos y sus sobrinos.

Por ellos.