Una vez más, sólo puedo decir que esta es una fanatástica regata y que, a estas alturas, el mero hecho de estar en competición es un éxito. Me impresionan la tenaxidad de Dee Cafari que lleva una mayor que parece una coleccion de servilletas mal cosidas, como quien más quien menos es capaz de solventar averías en el mar, un jubilado con asma navegando por esos mundos de Dios él solito, otros dos que navegan casi juntos después de prácticamente 70 días de competición, un "profesor" que pasa por todos lados sin despeinarse después de un principio catastrófico, una inglesita que es capáz de enseñarnos a lavarse el pelo entre rociones... qué más se puede pedir?




por los que siguen en carrera, por los que se han jugado el tipo para ayudar a otros, por los servicios de rescate, por Unai que se ha pegado un mes y medio volviendo a casa en vez de irse al puerto más cercano y pillar un avión de regreso... en definitiva, por todos y cada uno de ellos.



a su salud!!!