Para vuestra información, creo que es relevante que lo de la lejía que digo más arriba no es cosa mía ni es un remedio casero "de la abuela", sino que fué la recomendación que me dió un científico (químico, geólogo y farmacéutico, profesor de la Universidad de Oviedo, y asesor de gobiernos, Ayuntamientos, etc. en su especialidad, que es precisamente la salubridad de aguas) cuando le hice la misma pregunta que aquí hace Itaca2.
Vamos: que es más fiable que cualquier producto que vendan en las náuticas seguramente bastante más caro. Desde entonces, siempre lleno mi depósito echando las gotas pertinentes de lejía. Y aparte de eso, llevo agua embotellada, por gusto. Pero sé que si un día sucede algo y tardo más de la cuenta en llegar, puedo beber el agua del depósito sin problemas.
