El Profesor pasó el ecuador
Por
gerardoortizyrureta
El mismo día que Steve Withe a bordo del Toe in The Water se convierte en el noveno participante en pasar el Cabo de Hornos, 3.700 millas por delante el líder intratable de la regata Vendee Globe, vuelta al mundo en solitario sin escalas ni asistencia, Michel Desjoyeaux, el patrón francés de 43 años de quien dicen que es a las regatas de altura lo que Bruce Springsteen al rock ‘n roll, en su día 72 de competición y después de más de un mes a la cabeza de la prueba cruzó el Ecuador a bordo del Foncia rumbo al norte, hacia la meta, el puerto francés de Les Sables D’Olonne.
El Profesor controla el Foncia desde el interior
UN POTE NEGRO
El
pot noir, los
doll drums o las
latitudes de los caballos es la zona de vientos inestables, débiles, caprichosos y muy cabreantes que los marinos de esta regata deben cruzar en su regreso a Europa. Sería la contraparte del legendario mar de los Sargazos en el Atlántico norte y su nombre técnico es la zona de convergencia intertropical, una zona inconcreta sobre el ecuador donde los alisios pierden su fuerza y los vientos del sur la suya. Lo de las latitudes de los caballos toma su nombre por ser el lugar donde en la vieja marina a vela se morían o se mataban los caballos que se llevaban vivos a bordo como alimento fresco.
A partir de ahí la vida empeoraba, carne seca, nada de fruta, calor y oficiales con mal carácter. Un auténtico asco.
Atravesar con soltura ese pantano es la mejor muestra de la pericia de un patrón. Michel, a quien todos conocen como el “profesor” lo ha hecho a buena velocidad y en menos de tres días. Su currículum es extraordinario. Es el marino con más triunfos en las regatas de altura, desde la modesta pero muy competitiva
Figaro Solo a las transatlánticas en solitario o en doble.
Ganó la 5ª Vendee Globe en 2001 en 93 días, y si no hay averías, roturas o incidentes graves volverá a ganar esta sexta edición y su pretensión secreta es dejar el record por debajo de los 87 días empleados por Vincent Riou en el 2005. De momento va cinco días por debajo de su record oficioso de 2001 teniendo en cuenta que por el miedo a tropezar con hielos flotantes en el paso por el Pacífico Sur, la organización de la regata ascendió la latitud de las balizas de paso obligatorio con lo que las 24.000 millas teóricas de otras ediciones se han convertido en 2009 en más de 25.500.
Por su parte Marc Gillemot, a bordo del
Safran, ha recuperado la cuarta posición que ostentó hasta el segundo día de la regata, el pasado 11 de noviembre. En todo este tiempo
ha desviado su ruta para hacer compañía a Yann Eliès, quién con la pierna rota a bordo del Generali pasaba las de Caín esperando la llegada de una fragata australiana que logró evacuarle 800 millas al sur del puerto de Freemantle, después y tras su paso accidentado por el Cabo de Hornos,
entró a reparar al pairo, sin anclar y siempre sin asistencia en una desolada bahía de las Malvinas, subido al palo de su barco, zarandeado por vientos 30 kilómetros hora, demostró ser un maestro del bricolage porque ha dejado su embarcación en condiciones de sobrepasar a su predecesora, Sam Davies, y amenazar al cuarto clasificado Armel Le Cleac`’h.
UN AMERICANO, UN AUSTRIACO Y UN FRANCÉS
Como si de un mal chiste se tratara, en un lugar bastante incómodo al sur del océano Pacífico, los tres últimos participantes que continúan en competición a quienes les espera en la mejor de las opciones más de un mes de navegación por delante, llevan su particular desafío con la mayor dignidad posible.
La motivación de cada uno de ellos se adivina en su trayectoria personal. De entrada no son del todo los últimos si se tiene en cuenta que en esta edición ya son 18 los inscritos que por uno u otro motivo han abandonado y que queda por delante salir del Pacífico y ascender todo un océano, desde la Tierra de Fuego hasta el norte de la costa atlántica francesa.
El norteamericano Rich Wilson de Rockport, Massachussetts, egresado de Harvard y ex trabajador del MIT, es con 59 años el decano de la regata. Se mailea con Desyojeaux, también profesor pero más modesto, que le ha dirigido en todas las fases de puesta punto del viejo
Solidaires de 1999, un barco con un montón de millas recorridas y que ahora se llama
Great American III y le asesora en cuestiones de clima y navegación en solitario. Dos profesores que han congeniado.
Completamente solo, 1000 millas por delante de la pareja final, hace su regata particular con un espíritu entre espartano y divulgativo a través de su pintoresca web.
El francés y muy ecologista Raphael Dinellli de 40 años siempre ha buscado el patrocinio de entidades socialmente responsables.
Es su 4ª Vendee Globe. Naufragó en el 97, (le salvó de una muerte segurísima su compañero Pete Goss), acabó el recorrido fuera de regata en 2001 y logró la duodécima posición en 2004/5. Inquebrantable, espera que en esta ocasión su barco de 1996, que cambia el nombre original
Akena por el
Fundation Ocean Vital, le haga ganar un puesto, dejándole en un honroso undécimo lugar. Todo un triunfo.
Cerrando la penosa comitiva se encuentra un caso especial.
El austriaco Norbert Sedalcek era un funcionario de transporte público de Viena hasta que debió de hartarse. Construyó el solo un barco de ocho metros con el que le dio una vuelta al mundo en solitario, participó en la Vendee de 2004/5 y abandonó por avería. Su barco es el antiguo Zen de 1995 se llama ahora Nauticsport-Kapsch y espera completar la prueba este año.
Será su mejor victoria y muy posiblemente la disfrutará con más intensidad que muchos de los que le precedan.