En el saló naútic de barcelona, a raíz de la entrega de unas camisetas tabernarias, conocí a Víctor; protagonista junto con Emma de esta atractiva historia. Tenemos algo en común: ex-pacientes de paludismo

Andar por estos mundos también tiene su precio, pero siempre acaba prevaleciendo el lado bueno de la experiencia vivida. Eso sí se lo lleva uno a la morada definitiva con siete palmos de tierra encima.

