
¿Cómo puede haber alguien que no conozca a mis amados Amel?

el tema del aparejo de queche, da para mucho. A modo de resumen, se puede decir que gracias a tener más velas, la superficie vélica está más repartida, con lo cual hay más posibilidades de reglaje y además las velas son "más pequeñas", con lo cual es más facil manejarlas. Eso según como puede ser una ventaja, pero también un inconveniente. Por ejemplo tenemos que los aparejos son más cortos, con lo que se gana en estabilidad y tal, pero también se convierten en menos eficientes.
Luego hay que diferenciar distintas conformaciones vélicas. Hay casos en que la mesana es bastante grandota (se acerca al aparejo de goleta), con lo cual hay que tenerla muy en cuenta respecto a su fuerza propulsora, y otras en las que su relación respecto a la mayor es muy pequeña (se acerca a la yola), con lo que tiene una acción principal de estabilidad (timón aerodinámico).
Teniendo en cuenta lo anterior, lo suyo es que (en dependencia del estado del viento y mar), en ceñida aporte estabilidad y cierta tendencia a orzar para barloventear. En traveses, dé potencia pura. En popas, lo normal es no llevarla, pues normalmente molesta más que otra cosa.
Respecto a su reglaje (en ceñida) debe tenerse en cuenta un principio que casi siempre se aplica: en todo barco, a medida que se va de proa a popa, las velas van más cazadas. Por tanto, la mesana normalmente va prácticamente en crujía (en ceñida pura).
En cuanto a la reducción de trapo, aquí pueden haber varias soluciones, principalmente teniendo en cuenta lo anterior de las superficies vélicas. Sin meter más rollo (que ya está bien,

) una de las combinaciones excelentes cuando hay bastante viento, es la mesana arriada, toda la mayor y una trinqueta. Si sube más, rizo. Así un barco puede aguantar tranquilamente condiciones en las que los demás solamente tienen ganas de llegar a puerto.