Bueno, pues la cosa va avanzando a duras penas.
Capítanía: no saben, no contestan. No han sido drásticos en que haya que matricularlo. EL problema está en la valoración,ya que no tienen ni idea de como hacerla en el caso de matricularlo (y por tanto pagar el impuesto de transmisiones). Antes un inspector valoraba el barco pero ahora ya no así que dicen que se toma el valor de la factura (no del contrato de compra-venta sino de la factura original) sin aplicarle depreciación..... vamos que no soñarlo, es totalmente irregular, tendrán que conformarse con el contrato de compra-venta y si no les gusta que lo valoren ellos.
Guardia-Civil: son totalmente conscientes del vacío legal. Hemos hablado con uno que además es regatista y piensa exactamente como la mayoría de nosotros repecto a la legislación náutica!!!. No se puede mojar en qué puede pasar si algún compañero suyo que tenga el mal día me para pero me he quedado mucho más tranquilo. Lo cierto es que nos ha explicado que los problemas los suele tener gente que pretende que un lujoso crucero super-amueblado cuele como barco de regatas. Y es que a veces por unos pocos pagamos todos.... (lista sexta, etc...).
Hacienda: es el último escollo. Me resisto a creer que renuncien a su parte, y como ellos siempre tienen razón, mejor curarse en salud. En cuanto averigüe la situación informaré.
En resumen, que parece que el tema de tener el barco como barco de regata, si realmente lo es, parece no plantear problemas, siempre que se lleve reconocido por la Federación, con número de vela y el material de seguridad requerido.
Continuará......

