En el mar no quiero ni imaginarme ni cómo será. Aquí en Santiago las zonas de Salgueiriños, San Lázaro y San Marcos (que yo sepa, no sé si alguna más) están sin luz, precisamente cuando iba a escribir esto, nos quedamos a oscuras. El viento silva en las ventanas, mueve las persianas (que están por dentro), la lluvia pega con fuerza en los cristales. La luz parpadea de vez en cuando, acaba de pasar un chigüagüa volando, vamos, questo es un temporal del copón.
Espero que en el mar se pase todo como se pueda, pero que se pase. Buenas (es un decir) noches.
