De allí salimos rumbo a Caleta Maxwell para regresar sobre nuestros pasos de nuevo al Canal de Beagle y visitar los ventisqueros.
Pero esto es mejor verlo, porque no hay palabras que describan tanta belleza en estado puro, así que os pongo fotos, para que disfrutéis con la contemplación de esas maravillas.
Al finalizar la travesía y regresar a Ushuaia, la amistad que se había forjado entre los tripulantes me parece de lo mejor de este viaje, seguro que volveremos a vernos y pronto.
Por último aunque un poco más lejos del mar, que no del agua, el cofrade Brigante y yo nos hicimos una visitilla a El Calafate, Perito Moreno y a El Chalten, Cerro Fitz Roy que bien merecen unas fotos.
Para finalizar de nuevo en Buenos Aires, donde nos dedicamos a visitar más despacio los lugares que más nos gustaron en la primera visita.
Salud y
Seguire con las fotos, aunque me cueste, las hay muy buenas, creo

Pero sera en otro momento.