Y macetitas, no lo olvides. Algún cuadrito mono que otro, que eso le da mucha personalidad a un barco, no como esos que se ven todo ásperos sin ningún toque.
Ah, y muy a pesar del Taber y de las coñas que se liaron en el pantalán cuando nos vieron entrar, en el camarote de proa coloqué un espejo de cuerpo entero con su marco de madera que queda de lujo y es de lo más útil.( que se jodan en las regatas


).