Una ronda
Yo hice una vez el trayecto Mataró-Águilas por mar con mi benjamín y mi nieto, mientras que otro hijo iba con la madre y hermana en el coche; fué muy entretenido y práctico: nosotros le dábamos más caña al barco, sin novatos (perdón, tripusoles) y ellos hacían turismo terrestre además de la intendencia. Al final de la tarde nos reuníamos en el puerto y era una fiesta. Una fórmula que recomiendo.