Sí señor, eso es navegar. Entonces el mundo era inmenso, de confines vastos, tenebrosos y misteriosos. Hoy parece que todo se ha vuelto mucho más pequeño y cuadriculado, más cercano.
Aunque en la inmensidad de la mar, uno se siente muy fragil y pequeño, imagino que igual que se sentían en aquellos tiempos.
Al fin y al cabo, un GPS no deja de ser un trozo de plástico y metal, que se puede averiar en cualquier momento; o que puede apagar, y tirar de reloj, sextante y carta de papel.
Un brindis por los antiguos navegantes, pioneros y exploradores; parafraseando a Edgar, en El Rey Lear:
"Los más ancianos, vivieron más, vieron más, y sufrieron más; nosotros, que somos jovenes, jamas veremos tanto, ni tanto tiempo viviremos"

