Pues yo nunca embarcaría con nadie con quien me diera asco compartir baño.
Otra cosa es mantener la higiene del mismo, insitir en que se mea sentado y que el papel va a la basura.
Alguna vez me he encontrado alguna invitada escrupulosa en exceso que, sin pudor alguno, grita ¡Que asco! Queda mentalmente apuntada a la lista de los que no vuelven.
Salvo en esloras reservadas a millonarios, navegar supone reducir nuestra intimidad y comodidad en favor de experiencias que no están a nuestro alcance en tierra. Cada uno deberá valorar que le compensa más. Lo mismo pasa, por ejemplo, en la montaña.
Coincido con que responder a tu nick te llevará a reducir tus escrúpulos.

