Conozco personalmente a uno de los implicados compradores, en este caso le regalaron el título PY (ya tenía PER), pues o le conseguían un título o no compraba barco.
Pienso que en casi todos los timos, tanto el timador como el timado tienen su culpa, y la prueba es que todos han sido condenados en mayor o menor grado.
Que cada palo aguante su vela.