Considero el tema, si no apasionante, oportuno y de interés.
A mi juicio, es gran inversión tratar de superar estos escrúpulos si pretende uno navegar con frecuencia. Si además lo haces como patrón, lo considero imprescindible.
A pesar de dar instrucciones a todos aquellos que abordan la naútica como novedad, y que uno los recibe siempre con ilusión, en general al segundo día , porque el primero no lo suelen usar, se equivocan con el sistema y tienes que limpiar el tapón fecal de los demás. Me habrá ocurrido inúmeras veces.
Visto como lo ven el personal sanitario, en los hospitales, familiarizarse con el asunto, insisto, sirve para superar los problemas que seguro se plantearan, en este ámbito, en practicamente todas las singladuras donde concurran familiares no muy "avezados".
Suelo incluso enseñar que se puede usar el papael, pero apenas tres pedazos de una determinada dimensión muy escueta (suelo usar papel muy disgregable). Caso contrario la bolsas personales son imprescindibles.
No olvidar: clase práctica del funcionamiento de la bomba y la apertura y cierre de las válvulas, nunca está de más, porque "cada velero su cagadero"
Ahora bien... en ceñida, de noche, sin miradas curiosas, tesando las escotas para escorar un poco más, agarrado a los obenques ¿hay mayor placer?, con las olas cacheteándote las nalgas?


(la hora que uno escoge es fundamental)
Termino el ladrillo antes que "huela"

