Nunca llueve a gusto de todos.
El tema de las tardes libres en junio y septiembre y los tres meses de vacaciones son un verdadero quebradero de cabeza para todo aquel que no se dedique a la docencia (es decir, tenga un mes de vacaciones al año y no siempre) o al ocio. El reducir las vacaciones de verano y repartirlas un poco más durante el año es algo muy habitual en el resto de Europa.

