Antes de que se los coman los cuervos, mejor será llevárnoslos a la barra.
Hagan sitio y acojan a los residentes en la picota, que se acabó el plazo y hay barra libre para todos.
Con los datos de barcos disponibles pediremos una tasación a ciegas y la pondremos junto a las ofertas de cada correduría de seguros para hacernos una idea más clara.
Denle con ganas al barril de ron y luego ya hablaremos.
