Siempre oí que Dios carece de la más mínima partícula de mal. ¿Cómo podría eso casar con muchos hombres?
Aunque, desgraciadamente, ya no creo en nada, se me hace aun más imposible creer que alguno de mis semejantes tengan la menor brizna divina. Otros podrían estar hechos, totalmente, de polvo de ángeles.
Debe ser la edad, Gracy, en mi caso.


