Estamos muy seriamente pensando en apuntarnos. Navegamos en un Dufour 365. La decisión depende de si mi santa acepta que mis tres grumetes (9, 7 y 6 años) puedan acompañarnos o los facturo en avión con la parienta. En este último caso necesitaré tripulación de fortuna para la ida y la vuelta (alguna idea?).
La idea es muy apetecible y ya es hora de que se realice una expedición a Cerdeña. La última fue en 1717, os mando un resumen.
Expedición a Cerdeña (1717)
La isla de Cerdeña había sido ocupada en agosto de 1708 por las tropas aliadas al mando del almirante Leake. En 1714 España se vió obligada a ceder la isla al Imperio Austriaco. No obstante, en la isla había un importante partido de nobles y autoridades partidarios de España que presionaban a Felipe V para que recuperase la isla, entre los que se hallaba el marqués de San Felipe. La muerte del inquisidor general Molinés fue la excusa para actuar.
A primeros de 1717 José Patiño, recién nombrado intendente de Cádiz y artífice del resurgimiento naval español, comenzó los preparativos militares en Barcelona para lanzar una expedición naval que teóricamente iría dirigida contra los turcos. En julio de 1717 el rey y la reina firmaron las órdenes para que la flota se dirigiese contra Cerdeña.
En julio de 1717 un ejército de 8.500 soldados de infantería y 500 de caballería al mando del marqués de Leyde, general belga a las órdenes de España, embarcó en Barcelona en 100 barcos de transporte protegidas por 9 navíos de línea y 6 fragatas. La fuerza estaba organizada en 14 batallones de Infantería y el Regimiento de Dragones de Pezuela (hoy Regimiento de Lusitania). Incluía un tren de Artillería al mando del coronel don Sebastián de Matamoros, compuesto por seis Comisarios de Artillería, 200 artilleros, 60 obreros, una compañía de minadores, 40 cañones de a 24, 14 morteros de a 12 y gran cantidad de pertrechos y municiones.
Don
José de Bauffe y D.
Jacinto Flores eran respectivamente Ingeniero Jefe e Ingeniero en Segundo del Ejército Expedicionario, los cuales comunicaron al Ingeniero General
Próspero de Verboom sus planes de ataque a la plaza de Caller (hoy Cagliari). Verboom contestó aprobando el plan y exponiendo algunas reflexiones sobre la elección del frente de ataque y medios necesarios para apresurar la rendición, que fueron tomados en cuenta a la hora de ejecutar el ataque. La flota navegó en destacamentos desde mediados de agosto. A pesar de las condiciones metereológicas poco ventajosas, la isla se sometió con rapidez entre agosto y noviembre, tras la rendición de las plazas de Cagliari, Castel Aragonese y Alghieri.