Pos yo crucé con uno y marinero marinero. Ni un sólo pantocazo en toda la travesía y eso que hasta cabo verde hubo de todo.
Eso sí, como se ha dicho, incómodas las bañeras (las dos) de cojones.
También la seguridad era lo más. Tubimos rachas de 35 Kn y, a pesar de llevar media botabara en el agua no terminaba de irse de orzada... (exagero un poco pero haciendo una guardia, me estaba liando un cigarrillo y pasaba de todo a pesar de oir la botabara descerebrando peces voladores

)
A mí me molan pero, eso, palque tenga pasta.
SALUT