Mi Almiranta, antes de ser mi Almiranta, se pasó casi un verano entero navegando en uno, con un matrimono amigo suyo. Siempre me ha dicho que le pareció un barco sumamente amplio y seguro, y con mucha capacidad de estiba... aunque no pueda decirme mucho acerca de la navegación porque parece ser que en esa época a ella le interesaba más el alpinismo que navegar, así que no se fijó mucho en ese aspecto.
Lo que si me resalta siempre es que pillaron alguna que otra rasca importante y el barco la pasó como si nada. A ver si la convenzo para que escriba por aquí y te cuente algo.



a tu salud y suerte con la elección!!!