Tengo un gran amigo cuya familia, originaria de Valls, regentaba un restaurante en Tarragona llamada precisamente "La Calçotada". Allí descubrí lo absolutamente deliciosa que puede ser esa comida, tan sencilla aparentemente, pero a la que el punto exacto de brasa y, sobre todo, LA SALSA, le dan un sabor tan especial.
Leyendo el post se han despertado todos los jugos gástricos, y os deseo lo paseis estupendamente degustando una de esas comidas que deseas empezar pero nunca acabar.
Saludos desde Elche, os aseguro que si los hados fueran propicios me montaba el viajecito.



