Unas birras, y a ver como explico lo que quiero sin escribir un libro.
Vamos por partes:
En ceñida:
Con carro la contra no debería trabajar nunca, la escota bien cazada y se controla la escora con el carro, si se nos “acaba” el carro deberíamos pensar en rizar. La idea del carro a barlo y soltar escota nos llevará a darle una forma pésima a la mayor, más bolsa y por tanto más escora, y la potencia para pasar la ola debería salir del génova/foque, no de la mayor.
En portantes (no popa)
Desde que se nos acabe el carro y empecemos a soltar escota habrá que cazar contra para mantener la forma de la baluma, para eso lo ideal es llevar catavientos en la misma, normalmente en los sables, y cazar hasta que el más alto se esconda un 30% del tiempo más o menos (el resto del tiempo y los demás catavientos irán hacia atrás). Si cazamos mucho cerraremos la baluma y perderemos mucha velocidad, además de que el barco será muy ardiente y el peligro de irnos de orzada es muy alto, si queda un poco suelto solo iremos un poco más lento, por lo que es mejor pecar de suelto que de cazado.
En popa:
La teoría es la misma que en portantes, pero teniendo en cuenta el riego de trasluchada involuntaria/china o como la queráis llamar. Veamos los dos casos:
-Con una contra muy cazada: en principio el barco se controla mejor que si va muy suelta, será más dócil, pero el ángulo que podemos contraamurar es pequeño, desde que el viento entre por la banda de sotavento tendremos trasluchada casi seguro, aunque esto solo debería ocurrir por despiste del caña. Sin embargo el riesgo de irse de orzada es más alto.
-Con la contra muy suelta: la mayor se nos ira a los obenques, el barco tendrá tendencia a escorar a barlovento y será un potro desbocado. Lo normal es acabar “pegándonos una ostia” ya sea de orzada o de arribada (con traluchada involuntaria incluida)
Si tenemos en cuenta que irse de orzada es mucho menos dramático, peligroso y dañino para posibles roturas que irse de orzada, en popas prefiero equivocarme cazando la contra de más.
En algún post he leído dos cosas que me gustaría comentar, la primera es la contra a la banda (la retenida de toda la vida), yo con viento no la recomiendo, si el barco se va de arribada la que se puede liar es importante, mucho palos y botavaras se han roto por esto, y si revienta el anclaje de la banda no me imagino el peligro de ese parejo colgando de la botavara mientras cambia de banda incontroladamente. La segunda es que cuando la mayor traslucha sola, lo realmente peligroso no es cuando primero se cambia de lado y luego se nos va el barco, sino cuando el barco se queda acostado con la botavara mirando al cielo, toda la tripulación agarrada y sabiendo que esa botavara va a “caer” en cualquier momento sumando viento y fuerza de la gravedad.
Bueno al final me quedo un libro, unas cervezas para tragárselo. Mi experiencia para escribir esto se basa en ensayo error, perdí hace tiempo la cuenta de las veces que me ido de orzada y alguna de arribada (con roturas de palo y/o botavara incluida), cuando arriesgas te puede costar dinero. Por supuesto estas cosas siempre han sido en regata. De crucero ni planteo estas cosas, quito trapo y ya esta.
Y ahora a darme ostias por los errores que seguro cometo
