Estimados colegas, saludos y

:
Creo que estaría bien el dar homenaje a un estilo característico, creado por Pedro Muñoz Seca: el Astracan, y como mejor representante, ahí va unos de sus fragmentos más hilarantes (leer con la voz e imaginar la figura de Fernando Fernán Gómez):
MAGDALENA
Ha rato que te espero‚ Mendo
amado;
¿por qué estás tan callado?
MENDO
No resto‚ no; es que lucho·
Pero ya mi mutismo ha
terminado;
vine a desembuchar
y desembucho·
Voy a contarte‚ amor mío‚
una historia infortunada:
la historia de una velada
en el castillo sombrío
del Marqués de la Moncada·
Ayer… ¡triste día el de ayer!
antes del anochecer‚
y en mi alazán caballero‚
iba yo con mi escudero
por el parque de Alcover
cuando‚ cerca de la cerca
que pone fin a la alberca
de los predios de Albornoz‚
me llamó en alto una voz‚
una voz que insistió terca·
Hice en seco una parada‚
volví el rostro‚ y la voz era
del Marqués de la Moncada‚
que con otro camarada
estaba al pie de una higuera·
MAGDALENA
¿Quién era el otro?
MENDO
El Barón de Vedia‚
un aragonés
antipático y zumbón
que está en casa del Marqués
de huésped o de gorrón·
Hablamos … “Y vos‚
¿qué hacéis?…‚"
"Aburrirme.” Y el de Vedia
dijo: “No os aburriréis;
os propongo‚ si queréis‚
jugar a las siete y media."
MAGDALENA
¿Y por qué marcó una hora
tan rara? Pudo ser luego…
MENDO
Es que tu inocencia ignora
que‚ a más de una hora‚ señora‚
las siete y media es un juego·
MAGDALENA
¿Un juego?
MENDO
Y un juego vil
que no hay que jugarlo a ciegas‚
pues juegas cien veces‚ mil‚
y de las mil‚ ves febril
que o te pasas o no llegas·
Y el no llegar da dolor‚
pues indica que mal tasas
y eres del otro deudor·
Mas ¡ay de ti si te pasas!
¡Si te pasas es peor!
MAGDALENA
¿Y tú… don Mendo?
MENDO
¡Serena escúchame
Magdalena‚
porque no fui yo… ¡no fui!
Fue el maldito cariñena
que se apoderó de mí·
Entre un vaso y otro vaso
el Barón las cartas dio;
yo vi un cinco‚ y dije “paso"‚
el Marqués creyó otro caso‚
pidió carta… y se pasó·
El Barón dijo “plantado";
el corazón me dio un brinco;
descubrió el naipe tapado‚
y era un seis‚ el mío era un cinco;
el Barón había ganado·
Otra y otra vez jugué‚
pero nada conseguí;
quince veces me pasé‚
y una vez que me planté‚
Volví mi naipe… y perdí·
Ya mi peculio en un brete‚
al fin me da Vedia un siete‚
le pido naipe al de Vedia
y Vedia pone una media
sobre el mugriento tapete·
Mas otro siete él tenía
y también naipe pidió…
y negra suerte la mía‚
que siete y media cantó·
Y me ganó en porfía…
Mil dineros se llevó‚
¡Por vida de Satanás!
Y más tarde… ¡qué sé yo!
de boquilla se jugó
y me ganó diez mil más·
¿Te haces cargo‚ di‚ amor mío?
¿Te haces cargo de mis males?
¿Ves ya por qué no sonrío?
¿Comprendes por qué este río
brota de mis lagrimales?
Yo mal no quedo‚ ¡no quedo!
¡Quien diga que yo un borrón‚
eche a mi grey‚ que alce el
dedo!…
Y como pagar no puedo
los dineros al Barón‚
para acabar de sufrir
he decidido… partir
a otras tierras‚ a otro abrigo·
Otro saludo y bebed lo que podais, si os lo permiten las carcajadas.