
Perdona que haya tardado en contestarte MarcEolo pero es que me he ido estos días a navegar y cuando me voy al barco desconecto de todo.
La verdad es que hasta ahora no me he visto en la necesidad (por suerte o por desgracia) de utilizarlo en condiciones realmente duras. Pero una cosa si te puedo decir. Me pilló en agosto de 2007 el temporal de levante mas duro en décadas que se ha dado en el Mediterráneo en época veraniega. Seguro que lo recuerdas. Afortunadamente fue predicho con antelación y tuve la oportunidad de refugiarme en Cala Saona 12 horas antes del comienzo. Te aseguro que fue una buena “Rasca” y fondeado siempre te queda la duda de si el viento rolará y te tocará huir del fondeadero. Cuando pensaba en ello siempre miraba el Storm-bag y me tranquilizaba saber que al menos tenia un recurso adecuado para huir a mar abierto e intentar capearlo si no podía encontrar resguardo. Solo por esto ya mereció la pena el gasto.
Solo lo he podido probar realmente pero no en tiempo duro, volviendo de Tabarca con una fuerte “levechada”. Este viento térmico que acostumbra a soplar los días de buen tiempo en la zona, con frecuencia en verano sopla constantemente entre 22-27 nudos entre las 3 y las 6 de la tarde y suele montar una marejada con olas de entre 1.5 a 2 metros de promedio con olas eventuales de 2,5 a 3 metros . Realmente no es para tanto (aunque a los neófitos les suele parecer temporal duro), pero como me toca volver ciñendo a rabiar con F6 establecida, la diferencia de comodidad de usar el Génova enrollado o el storm-bag es brutal. Y eso teniendo en cuenta que con tales condiciones, 6 m cuadrados en proa es una vela bastante escasa en si. La diferencia al ceñir en grados compensa el medio nudo menos que saca. Solo hay un pero… y es que cuando llegas a puerto tienes un storm-bag empapado que hay que endulzar y secar. Por lo tanto si tienes que llegar de navegar y rápidamente irte a casa no te conviene usarlo. Claro esta, tampoco podrías usar una vela cualquiera no enrollable ya que tendrías el mismo problema, o la dejas secándose al sol (que la degrada) y al aire (que la puede estropear). O la guardas mojada y te dedicas a cosechar los champiñones mas tarde. Por ello tampoco la uso para volver de Tabarca. Sencillamente ciño lo que puedo y como acabo mas o menos una milla al sur de puerto, arranco motor y sin problemas. Si tengo tiempo de sobra (lo mas usual), hago un par de bordos y ya está.
Algo que deseo destacar es el hecho de que el Storm-bag se puede usar perfectamente (así lo dice el fabricante) bien sobre el estay principal una vez bajado el Génova, o bien sobre un estay volante convencional. Con ello las ventajas se suman. Te compras el storm-bag y lo usas sobre la Génova en caso de emergencia. Mas tarde decides poner un estay volante por que te vas a la conchinchina. No hay problema, tienes tu storm-bag para usarlo en el estay volante con lo cual lo puedes aprovechar. Si quieres, para tener mas recursos te haces coser un tormentín mas pequeño tipo tanga (spitfire), y aun mejoras tus recursos.
Respecto a lo del montaje….
Si no tienes nada preparado el storm-bag es más fácil de montar en malas condiciones que cualquier sistema de estay volante y su consiguiente vela. No hay trapo gualdrapeando, ni garruchos que poner uno a uno, Solo son dos clips de plástico fáciles de manejar incluso con guantes y fijar con mosquetones los correspondientes puños. El que diga lo contrario es que no ha terminado de entender el sistema.
Si vas preparado de antemano pues simplemente colocas el storm-bag cuando sople f6 y antes de que se monte la ola y navegas escaso de trapo un tiempo. En este caso el estay volante si que tiene ventajas evidentes. Pero aun así el tener la trinqueta o tormentín constantemente expuestas al sol (quema el dacrón) y al aire y al agua salada (seca y cristaliza el tejido), acortará sensiblemente la vida de nuestras velas de mal tiempo. Quizás la mejor solución sea la combinación de estay volante y storm-bag, ya que este al mantenerse dentro de su funda mientras no se usa, puede tenerse listo para usar sin que los elementos le afecten en absoluto.
En cuanto al comentario de Dunic…
El habla de usar UNA COPIA del storm-bag.
No estoy seguro, pero creo que se confunde. Si no me equivoco lo que el ha copiado es un sistema parecido pero muy diferente llamado sock-jib. Digo parecido porque trata de funcionar sobre una Génova convencional enrollada, pero muy diferente porque se ha de montar como un tormentín al uso, con mosquetones y la vela abierta y gualdrapeando. Por ello creo que la opinión no es extrapolable al verdadero storm-bag.
De todos modos, una vez roto el puño de la Génova, en mi opinión, tanto si tiene estay volante como si no, es imperativo arriar la vela y tratar de guardarla como sea. Dejarla, aunque sea fijándola, me parece un riesgo excesivo, ya que si vuelve a desplegarse sin sus escotas (y creedme he visto como esto sucedía a pesar de estar la Génova fuertemente aferrada), el resultado puede ser de reventar el tormentín e incluso peligrar la integridad del estay de proa y el mástil con ello. Por tanto, una vez arriada la Génova estropeada, no hay mas inconveniente para colocar en su sitio el storm-bag, sock-jib o el sistema que sea.
Respecto a lo de usar un foque enrollable, puede ser una buena opción intermedia, Las desventajas que veo es que si tienes que hacer un ajuste repentino, el arriar e izar en el carril del enrollador no es la mejor de las opciones en condiciones complicadas. Por otro lado un foque enrollado al tamaño de un tormentín, seguro que funciona mejor que una Génova enrollada al tamaño de un tormentín, pero… sigue sin ser una verdadera vela preparada para tiempo duro y puede que el resultado sea suficiente (o no) para ti según las circunstancias en las que te toque usarlo. Aun así, si te encuentras en un viaje con vientos moderados constantes (F5-F6) disfrutarás con locura. Quizás lo mejor seria tenerlo todo, Génova, foque, storm-bag, estay volante Etc. Etc. Pero en algún momento hay que parar ¿No? Nadie ni nada es perfecto.
Por cierto, si algo he aprendido en esta vida es….. Que el concepto de la perfección es totalmente RELATIVO. Lo que para unos es perfecto, para otros puede ser un incordio. Así que cada uno debe buscar su perfección teniendo en cuenta su personalidad, sus gustos, la gente que le rodea e incluso su situación económica y plan de navegación. El que pretende saber lo que es perfecto para todos a la vez, es que se equivoca perfectamente. Por cierto… ya comente que en el libro de navegación con mal tiempo que acabo de leer, me sorprendió encontrar entre los muchos relatos de personas que experimentaron “autentico” mal tiempo, opiniones curiosas. Muchos de ellos descubrieron que lo que mejor les iba no siempre era aquello que esperaban o habían preparado. Así que lo dicho, lo que mejor le vaya a nuestro barco, lo sabremos cuando llegue el momento. Así que nuestra preparación combinada con la tenacidad y la capacidad de adaptarnos a las circunstancias y el ingenio que podamos desplegar será lo que marcara el resultado (con el permiso de la suerte claro esta). Desde luego que cuantas mas cosas llevemos (estay volante, storm-bag, tormentín, ancla de capa, tramos de cadena, estachas de 200 metros, ancla paracaídas, aceite en grandes cantidades, varios timoneles expertos) pues…. Miel sobre hojuelas.
Perdonad por el tocho, Es que soy más Pesaooooooo.
