Pues en el año 80, compre un casco EPE de 3'50 creo que era, como las que había en al retiro, con un motor Tomos de 4 cv., para pasear por el pantano de Cazalegas (cerca de Talavera de la Reina).
En aquel pantano, se formaban los monitores de vela ligera y de windsurf del INEF, y en el club nautico, había un ambiente estupendo, y además, no ocurría como ahora, que está prohibida la navegación a motor.
La cuestión es, que nos gustó el sitio, el ambiente, y compramos la barquita, para pasearnos, y ese fué nuestro primer contacto con la náutica.
El motorcito no tenía cambio de velocidad, para dar atrás, se le daba la vuelta y listo, pero, siempre, cuando estaba al final del pantano, se me paraba, y no había quien lo arrancase, y ¡¡¡ A REMAR !!!, y lo peor no es eso, lo peor era que mi mujer me cantaba....BOGA, BOGAAAA MAAAARINERO


.
Hoy, estoy seguro que lo que pasaba era que hacia vacio el depósito, por no abrir el respiradero, pero alguien me dijo, que debía ir cerrado por si entraba agua.
Quizá por que me harté de remar, es por lo que decidí empezar a aprender windsurf, y así descubrí la vela, que no he abandonado desde entonces.
En estos 29 años, han pasado por mis manos innumerables tablas de windsurf y cinco veleritos.
La barquita que fué mía, todavía navega por el pantano ( a remo).



Acabo de recordar, que a veces, harto del remo, con una toalla, hacíamos una especie de vela, sujetandola uno en cada banda, para ayudarnos a volver, cuando el viento era de popa, ¡ que tiempos!!