Un clásico:
Donde manda patrón, no manda marinero.
Y una anécdota real como la vida misma:
Un patrón trapero con miles de millas a sus espaldas, ferviente creyente en el citado dicho y que suele exigir silencio absoluto en las maniobras, llega a una cala y le dice a la Almiranta:
"Cariño, ve a proa y suelta el ancla en cuanto la proa esté sobre ese claro"
Se aproximan al claro... ella haciendo señas.
Él: "Fondo"
Ella: "Cariño, no se puede"
Él: "Fondoooo"
Ella: "Que no se puede!!!"
Él: "FONDO!!!"
Ella: "QUE NO SE PUEDEEE!!!"
Él: "QUE TIRES LA P**A ANCLA DE UNA VEZ!!!!! J**ERRRRRR!!!!!!!!"
Ella: "Como quieras"
El ancla en el agua... pero no fila cadena...
Él: "SE PUEDE SABER QUE C**O HAS HECHO?!!!!"
Ella, sonriente: "Soltar el ancla... pero es que ha desaparecido el grillete...."



a vuestra salud!!!