Vamos a ver.
Creo que se sobre-entiende que cuando un patrón con dos dedos de frente sobrepasa el número de tripulantes permitido ya ha tenido en cuenta la posibilidad de que no se trate de una imprudencia.
En el caso concreto que a mí me preocupa se trata de un velero de 38 pies habilitado (hasta el 2010) por el anterior propietario para 6 personas y asumiendo que no se sobrepasarían, por ejemplo, los 8 tripulantes.
