Continuo.. y subo de nuevo las fotos
El eje del timón permite el enganche de una cincha y que el conjunto pase por la limera.
El artefacto de la foto situado en el balcón de popa permite que el cabo que sostiene el timón (siguiente foto) caiga vertical y no dañe los retenes, facilitando además la alineación en el proceso de montaje.
- La cuarta, hasta dónde llegar con la reparación. Lo primero dejar a la vista la fibra y la unión mecha pala, eliminando cualquier rastro de patente imprimación y observar el estado del conjunto. En mi caso observé deficiencias en la unión pala timón,
Hice un taladro en la base del timón por el que salió unos 2-3 litros de agua con fuerte olor a podrido, y observé que una de las caras de la pala parecía estar más suelta (hueca) que la otra y sin embargo el estado del composite estaba bien (no estaba deslaminada ni tenía ósmosis). A la vista de estos resultados descarté (como primera opción) la reconstrucción completa de la pala y me decanté por abrir y ver que encontraba.
- La quinta, por dónde abrir. Dado el estado aparente de la fibra y dado que no sabía como estaba construido el timón intenté detectar partes metálicas en el interior, con los instrumentos que tenía (detector de metales, cables,.. para paredes) no consegui nada concluyente. Decidí cortar una de las caras sin llegar a los bordes, de forma que en caso de tener que reforzar las uniones pudiese maniobrar en el interior, en esto seguí el ejemplo de una operación similar expuesta en otro hilo del foro. La cara elegida fué la que estaba mas suelta (hueca) y hasta dónde sonaba a hueco, acerté.
No fué dificil separar la "tapa" cortada del resto ya que la espuma estaba en parte degradada y en parte no cubria todo el interior.
La pala una vez "destapada" y limpia de espuma de poliuretano
Observar la estructura de metálica soldada de tubo de inoxidable forrada con fibra que la sujeta a una de las caras con el objeto de distribuir el esfuerzo de torsión del eje a una de las caras.
una buena limpieza interior para facilitar el secado y al secadero.
Continua...