Yo he llegado a sacar el barco hasta en pleno invierno, más que nada porque cuando lo tenía, lo usaba cada semana y en el puerto en que estaba no se acumulaba mucha porquería.
Y, con el barco a flote, siempre que podía pasaba una esponja por la obra viva para quitar limos y cosas por el estilo... y a la hélice, que nunca fue pintada, le sacaba las incrustaciones con cuchillo d ebuceo y mucha paciencia, además de algún que otro corte



salud!!!