Por eso precisamente he hablado de garantías... porque según con quién haces negocios, no te puedes fiar, por desgracia. En cierta ocasión hará unos once años, yo compré un solar con un apretón de manos, sin contrato, y lo tenía escriturado a nombre de una empresa hoy inactiva incluso antes de haberlo pagado y sin reserva de dominio ni nada. Pero ni por asomo se me ocurrió no pagarlo... actualmente, incluso entre las mismas partes que somos amigos, estoy convencido de que hubiese sido imposible hacer el trato de esa manera.



salud!!!