El equipo de viento Navman de mi anterior barco era imposible de leer por la cantidad de agua que condensaba.
Pero en general, todo era Navman y todo

; el gps se bloqueaba cada dos por tres, borrándose él solito toda la memoria (incluidos todos los wp); la pantalla de la sonda, al tercer día, empezó a abrírsele una pequeña grieta; a las dos semanas el cristal estaba lleno de ellas (claramente un problema de templado del vidrio); pues que no, según el servicio técnico era un patán y le había dado golpes hasta hacerle decenas de microrroturas increiblemente todas paralelas entre sí.
Desde luego, yo Navman no vuelvo a comprar.