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Tengo una duda: Si el convenio MARPOL no es aplicable a las embarcaciones de recreo (ojalá), ¿por qué te lo tienes que estudiar para sacar el Patrón de yate?

Es más, he consultado el RD que regula su aplicación en España (
este es el enlace) y lo que yo entiendo es que SÍ nos afecta.
No se vayan todavía, aún hay más:
Osea, que las capitanías que lo aplican parece que lo están haciendo correctamente.
También parece evidente que entre los propios funcionarios de la DGMM hay bastante desconocimiento, confusión, disparidad de criterios o arbitrariedad en la aplicación de las normas.
Bien. Es fundamental conocer la ley y cumplirla. Y le agradezco de nuevo a Rom la iniciativa.
Pero como ciudadanos de un país democrático creo que hemos de dar un paso más: Hacer un análisis crítico de las leyes y presentar nuestras protestas cuando sean tan (en mi opinión) aberrantes como estas.
Estas leyes, a mi modo de ver, emanan de un espíritu dictatorial, cuyo objetivo es controlar a los individuos. En una democracia las leyes están para proteger los derechos de todos y regular su ejercicio, no para poner trabas.
En una democracia, las leyes han de reflejar la voluntad de los ciudadanos y, que yo sepa, no hay nadie por ahí recogiendo firmas para endurecer las penas de los navegantes.
Es que si no hacemos algo, nada cambiará (o empeorará, según Murphy) y acabaremos asqueados, renunciando a navegar, o haciéndolo ilegalmente.
¿Hay derecho a que se sienta uno más tranquilo en otro país que en el propio?
¿Es normal que navegue uno más despreocupado en un barco de bandera extranjera?
