Steve Whirte cabreado por que un mercante que casi lo aborda rondando Finisterre, ya se encuentra a poco más de un día de su llegada. El resto con diversas situaciones en relación a los alisios, el americano que se ha metido en el ojo del anticiclón que pretendía rodear, Dinelli cansado de ceñir y el suizo que todavía no ha salido del pot au noir preocupado por unas fisuras que le han aparecido en el mástil

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Falta menos
