- Papá, Papá: yo no quiero ir a América!.
El padre no contesta.
- Papá, Papá: que yo no quiero ir a América!.
El padre sigue callado.
- Papá, que no quiero ir a América.
A lo que el padre, termina por contestar:
- Cállate niño!, y sigue nadando.
Saludos.
