Un caso curioso.
Este verano estaba fondeado en una cala de Menorca.
A las tantas de la noche, o madrugada, cuando ya habia terminado mis roncitos entro la patrullera, llamandonos, UNO a UNO, a los fondeados por el 16.
- Les indique que no tenia la radio encendida, que que querian.
- ellos me dijeron que la pusiera en marcha.
- les dije, educadamente que NO, que mi almiranta y los niños estaban durmiendo, y que preferia enfrentarme a ellos que a ELLA.
- sonrieron, me saludaron amablemente, se fueron a por otros barcos.