Es muy curioso, como españoles residentes en otros paises, pueden ir por todo el mundo con sus barcos excepto su propio país... Por poner un ejemplo, tengo un buen amigo que lleva navegando toda su vida como muchos hemos soñado, en un hermoso ketch de 15 metros de madera. La última vez que estuvo en España partió hace ya unos 20 años... Sólo llevaba un GPS, pero no había radiobalizas porqué no existian, ni balsa, porqué por los paises que iva a navegar de poco le serviría si no podía revisarla. Ha navegado por el Atlántico, toda sudamérica, Africa, Buena Esperanza, Madagascar....
Si vierais como se ríe de nuestras absurdas leyes!!!
El último trabajo que hizo, fue llevar un barco de hierro de 10.5 metros, sin ningún tipo de ayuda electrónica, desde Durban(Sudáfrica) hasta Grecia. Evidentemente sin balsa ni radiobaliza(para que, si en la mitad de los paises que navega ni lo vendrían a rescatar)
Otro ejemplo de la absurdidad de nuestra legislación. Conozco el capitán de una embarcación de unos 35 metros de eslora, una impresionante lancha de pesca de altura hecha en estado unidos; como una Luhrs pero a lo bestia. Como no era española la tuvieron que homologar. Como temían que no fuese suficientemente estable(como en EEUU no saben hacer barcos

), tuvo que pasar la prueba de estabilidad, y los muy animales ingenieros españoles les obligaron a poner, nada más y nada menos que 2500 kilos sobre cubierta sobre una banda(el capitán no se lo podía creer!! El riesgo que cediera un bao era más que enorme, una cubierta de una barco de recreo no está hecha para esto). Los ingenieros españolitos pensaban que la embarcación cedería unos 30 grados... pero como los americanos no saben hacer barcos, el barco es inclinó apenas unos dos grados... La cara de los ingenieros os la podeis imaginar.
Como ya he oído alguna vez, este sistema tan proteccionista lo que está haciendo es gente con MIEDO al mar. Si tan seguros hay que ir, es porqué debe ser muy peligroso. Sobre todo ir, con un GPS no homologado...
La solución es muy sencilla. Ante la falta de libertad, la imposición de normas absurdas y arbitrarias, surge la rebeldía y el deseo de incumplir la norma. Así que a hacer todas las trampas posibles, y hacer lo que me de la gana. Y lo que está claro: ha navegar fuera del estado español.
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