Va dedicado a todos esos barcos sin dueño que siguen esperando en los puertos alguien que los quiera, o que pueda comprarlos,cosa dificil hoy en dia tal y como esta la cosa.
Son los sentimientos que tuve al ver un pequeño velero,en un puerto cualquiera,el cual me dio tanta pena que si se hubiese podido ya seria nuestro.Una lástima.
Espero que todos ellos tengan dueño pronto,soy de las que cree que ellos tambien tienen su corazoncito.

para todos y

por perder un minuto de vuestro tiempo en mi relato.