Lo siento Calandria es que las desgracias cuesta mucho de contarlas sin hacer unas pausas para asimilar lo sucedido
Nuestro spi rojo, aún està entero!
Salimos, bastante bién, o sea conseguimos pasar la línea entre la boya y el comité, bueno, salimos al fin y al cabo. Los grandes por delante los pequeños por detrás y Buenobueno haciendo su regata a lo lejos.
Al cabo de un rato de ceñir el viento fue cayendo hasta la encalmada y empezaron a pasar cosas divertidas. Algunos tratando de buscar un viento que no había, abrían descaradamente el rumbo creyendo que lograban algo de velocidad. Lo que alguien tendría que explicarles es que cuando navegas hacia atrás empujado por las olas no es importante optimizar la velocidad, es más importante darse cuenta a tiempo que estas volviendo hacia la línea de salida. Nos reímos un rato, después tendríamos nuestro castigo.
Nosotros bien, ya hace tiempo que aprendimos que cuando no sabes muy bien que hacer en las encalmadas, lo principal es poner la proa hacia la boya y esperar que el viento se decida a hacerte avanzar de nuevo hacia donde te conviene ir.
Todos estábamos paraos, pero el rating no se para nunca y la compensación que nos tenían que sacar el grupo de los grandes no paraba de crecer, nunca ganamos a los grandes, son barcos nuevos y buenos, pero nos encanta verlos sufrir cuando no se separan lo necesario. Así que empezamos el juego de contar los segundos compensados, como nos tienen que sacar un 10% de tiempo cada diez segundos paraos, gritábamos: UNO! DOS! TRES! Llegamos a sacarles 2 minutos de compensación extra en 20’ de calma, no seria suficiente pero era divertido.
Llegamos a la boya, izamos el spi y extrañamente todo salió bien. No teníamos muy claro si estabamos acertando con el trimado, pero ya se sabe: “ a caballo regalado no le mires el trimado”
Cuando Malo2 Malo3 y Grandecangrejo1 (es el que navega hacia atras) viraron la boya vimos que estábamos bastante cerca de los grandes y más lejos de lo habitual de los pequeños, estábamos navegando bien.
Llegó el momento de empezar a plantearse la trasluchada, estábamos acalorados la boya ya marcaba unos 70 u 80 grados por babor. El primer largo era bastante favorable o sea que la boya estaba cerca, la marcación cambiaba a ritmo de vértigo y tenía a un tripulante quitándose ropa y al otro buscando bebidas.
Cuando estuvimos preparados para trasluchar la boya se acercaba peligrosamente al través, la cosa salió un poco lenta, el tangón no se soltaba una contra olvidada, ya se sabe, era la primera trasluchada en regata. Pero teníamos que completar la maniobra y lo hicimos, todo en orden rumbo al largo y miramos a proa para encontrar la boya. La boya había desaparecido, tardamos unos segundos en reaccionar, finalmente mire hacia popa y allí estaba la boya y el barco del comité por la aleta de babor.
Estábamos yendo hacia atrás. Miré la corredera y efectivamente lo estábamos haciendo rápido, muy rápido.
Tocaba ceñir, pero el spi aún estaba arriba, teníamos que arriarlo, nuestra primera arriada. Lo intentamos arriar tan rápido como supimos pero seguro que no batimos ningún record, lo hicimos sin contratiempos pero durante este tiempo seguíamos navegando hacia atrás y miré de nuevo la corredera y efectivamente seguíamos haciéndolo rápido, muy rápido.
Una vez puestos en rumbo de ceñida, Malo2 y Malo3 estaban realmente lejos, lo curioso del tema es que la boya de sotavento parecia estar extrañamente situada entre ellos y nosotros. Un desastre.
Bueno mientras hay regata hay esperanza....
Mundo Redondo