Yo he participado por primera vez este año, enrolado en el Arroutado II.
Salida por el barco del comité, viendo que la boya estaba beneficiada pero pensando que habría más viento en el centro de la Ría.
Regata March Race con el Maracaná, al que supongo que el patrón del Arroutado le debe algo, por que se cansó de marcarnos y hacernos viradas en proa. ¡Es lo que hay!. Eso sí, con su mayor izada por encima de la marca del palo

en ambas ceñidas, aunque le quitaban algo de driza en la popa.
Llegamos bastante bien a Tofiño, con los rivales bastante cerca, y la primera popa fue bastante tranquila. Ya el viento empezaba a enseñar sus cartas, las de querernos dejar tirados, pero aun conseguimos llegar a Vigo y virar dirección a Rodeira.
A nada de Rodeira llegó la calma chicha. El problema es que nuestros rivales, mucho más grandes, ya habían virado, con lo que tuvieron viento para hacer la popa mientras que nosotros sufríamos para llegar a baliza.
Viramos Rodeira, ya consiguiendo al fin librarnos del Maracaná, y empieza el sufrimiento, aunque conseguimos movernos.
Ahora nuestro duelo viene con el Balea, que viendo que nosotros nos movemos y ellos casi están parados, defienden barlovento, por lo que el patrón opta por caer e intentar separarnos por sota y pasarle. Esto tampoco le gusta al Balea, que empieza a marcarnos en lugar de intentar mantener velocidad, algo que acabó pagando.
Poco a poco va entrando por la boca norte de la Ría una brisa que nos permite arrancar, y recuperar en parte la distancia con los barcos que llevábamos delante.
A la altura de Bouzas, el Balea se da cuenta que se está suicidando, y orza buscando viento en tierra, con lo que nosotros podemos volver a rumbo de polares.
Los últimos bordos los hicimos marcando a los rivales en la general, el Menudeta, dando bordo al centro de la Ría.