Pues yo intentaría arreglar el motor...

Si no hay viento ni mar, y estás lejos de la costa tienes tiempo...
En la última regata en solitario, al salir del puerto, me quedé sin motor, porque se partió el tornillo que fija el eje a la salida de la reductora (en vez de chaveta o algo así lleva un tornillo). O sea que el motor giraba, pero la hélice no. No es la primera vez que me pasa, yo creo que es el "punto débil" y hace de fusible cuando engancha un plástico o algo así.
Como iba con tiempo y había algo de viento fondeé a vela en un lugar apartado y reparé el desaguisado. Recogí el fondeo como pude (no tengo molinete) y llegué a la salida por los pelos, con la lengua fuera, pero llegué!
Luego se suspendió, por falta de viento, claro...
Por eso creo que es importante saber reparar uno mismo las averías habituales del motor. En motores sencillos como los de la mayoría de los veleros yo creo que es bastante factible. Casi siempre suelen ser problemas de alimentación (algo ocurre en el depósito, o en los conductos, o en los filtros, o hay que purgarlo) o problemas de refrigeración, o la correa, o algo así, que en principio casi todas se pueden arreglar.

Edu