Re: Quieren echarme del puerto y no tengo navegabilidad
Disculpen sus señorías por mi tardanza en responder. Cosas del trabajo.
No. No soy el Capitán Elías. Más quisiera. Lo conozco hace muchos años y siempre me pareció un tipo estupendo, amable y comprensivo. Tal vez por eso tengo tendencia a creer que hay razones que no conocemos si es cierto lo que de él se dice.
Y pensando en eso, le contesté a Patapalo, que lo daba por sentado todo y que afirmaba que a éstas cosas debe dedicarse ANAVRE, preguntándole si estaba seguro. ¿No hay margen para la duda? ¿Podemos empezar a llamar "personajillo" a un hombre con el prestigio de Elías (recordad sus actuaciones en los incendios, por poner un ejemplo) a la primera de cambio?
A quien pregunta por mi colada le diré que en mi puerto hay lavandería a disposición de los amarristas. Y ahí lavo cuando paso días en el puerto. La verdad, nunca se me ocurriría tender la colada estando amarrado en puerto, entre dos vecinos que están pegados a mi banda. Me parecería una falta de respeto. Tal vez es que estoy pasado de moda, pero es simplemente mi opinión y creo que merece un respeto.
Masnou es un puerto antiguo. Cuando se inauguró, la electricidad y el agua se pagaba entre todos, a tanto el metro cuadrado de amarre, y lo mismo se hizo en casi todos los puertos que se abrieron después. Con el tiempo las cosas han ido cambiando, y ahora hay quien vive a bordo y necesita calentar el barco en invierno con un calefactor de 1.500 W y hay quien tiene un gran barco lleno de aparatos de aire acondicionado.
El caso de Lau parece especial, ya que quiere conservar el barco por razones sentimentales comprensibles. Pero los puertos se están llenando de "casas flotantes" cuyo fin no es el de navegar, sino el de servir de vivienda. Barcos hechos polvo, sin papeles, sin motor. Pueblos flotantes dentro de instalaciones que no fueron diseñadas para eso y habitados por ciudadanos que no son navegantes y que pueden cometer cualquier error que acabe en tragedia o en grave molestia.
Todo cambia, y como dijo una vez Julio Villar, nunca se regresa a un lugar que esté mejor que la última vez que lo vimos.
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