Yo, particularmente, no soy amigo de ese tipo de medidas, así que un voto en contra.
Prefiero insistir en crear cauces de diálogo, negociar, argumentar e insistir.
Y si tenemos que recurrir a medidas de protesta, busquemos iniciativas que sean realizables, que llamen la atención y que no contribuyan a darnos una imagen peor de la que ya tenemos.
Y en todo esto, una reflexión: Se ha creado una asociación de navegantes y nos hemos apuntado trescientos. ¿Qué fuerza tiene ANAVRE para presentar demandas a la administración?
He leído muchos motivos y excusas para no asociarse, pero no me cuadran.
¡Que no se trata de cambiar de religión ni afiliarse a un partido político!
Se trata de apuntarse, dar 30 euros y crear un grupo con la fuerza suficiente para representar a los navegantes.
Si por cualquier cosa mañana no te gusta lo que hacen y no te hacen caso, pues te borras y tan felices.
¿Qué pierdes? Pues todos podemos ganar mucho.
A lo mejor, denunciar esas normativas restrictivas en la UE.
