Pues sí, ha ocurrido hoy, debido al fortísimo viento de poniente que está soplando (foreño le llaman allí). Un verdadero temporal.

Al parecer, este barco estaba fondeado cerca de la bocana del puerto, en la ría, ha empezado a garrear, y ha acabado como veis.

La motora acudió a intentar rescatarlo, pero se le enganchó en la hélice algún cabo o trozo de vela y se quedó parada, atravesada a la ola y sin gobierno.

Al final, uno de los ocupantes se ató un cabo a la cintura, se tiró al mar y nadó hasta una boya cercana, a la que ató el cabo y pudieron sacar la motora de allí, pues estaba en verdadero riesgo.

¡Cuántos buenos (y malos) momentos vividos en ese barco habrán tenido sus armadores! No les va a ser fácil volver a tenerlos...



