Yo, cuando tenía barco, cuando alquilo o cuando voy en barcos ajenos... siempre procuro que vayamos sobrados de intendencia... y, si no hay viento, ya llegaremos... si nos cansamos mucho de esperar.. pues se plantea uno poner el motor en marcha... y, si no hay motor, pues entonces queda claro que ya llegaremos ...
Si hay niños, se organizan juegos o lo que sea para entretenerlos... y, si se ponen muy tontos, siempre queda esa aventura del bañito en alta mar (así pueden contar algo en el cole)...
Si no hay niños... una tertulia, una partidita de cartas, copitas y lo que sea necesario para entretenerse... si la compañía consiste en una sola tripulanta con la que se esté muy bien avenido... y que no empiece con eso de "ya te lo dije" (en mi caso es mi querida almiranta, que conste) ... se me ocurren muchas posibilidades...



salud!!!